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lunes, 24 de octubre de 2011

Te está mirando.

Te está mirando.   

Tengo un ojo omnipresente:   veo a Maroto en el Camp Nou y a Pedro escuchando Vetusta Morla,  leo que Verónica estrena conjunto de lencería, (sé hasta el color, es  rojo) y que Natalia está en una reunión a punto de dormirse y que Mónica tiene resaca; contemplo un video del hijo de Roberto aprendiendo a andar, sigo paso a paso el verano de Willy y descubro  fotos de mi propia hija (que aún no ha cumplido dos años) en álbumes de amigos que no conozco.  

Nosotros, que apenas hace días entendíamos la intimidad  como un tesoro privado que sólo compartíamos con un puñado de elegidos,  los mismos nosotros,  publicamos ahora archivos de vida privada a cambio de un ojo con el que fisgonear vidas ajenas.  Nosotros, 500 millones de individuos cotillas, engordamos al ente de Orwell con el solomillo de uno mismo: nuestra individualidad.

5 comentarios:

  1. Verdad verdadera. ;-) Orwell nos captó la mar de bien.

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  2. Bueno...la intimidad sigue siendo lo privada que uno quiera... yo me quedo con la libertad que todavía tenemos de elegir entre compartir o no nuestros momentos de vida.
    Ánimo Rita!!!! Un beso fuerte nena que tu vales mucho!

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  3. Me encanta la elegancia con la que cuentas las cosas. Desde la primera palabra del relato, me engancho a él y no lo suelo hasta que termino.

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  4. Me gusta tu crítica Anónimo, gracias.

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