Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

jueves, 23 de mayo de 2013

El re (tro) greso

Como Heisenberg con la receta de la metanfetamina el señor Aznar resurge como ave fénix con infalibles fórmulas anticrisis. Con honores mediáticos y la gloria del prime time, ofrece al pueblo la droga que necesita: trabajo. Promete bajar impuestos a la castigada clase media. Se postula como el héroe que cambiará la lánguida resignación duradera por esperanza de futuro, que no la Esperanza por cojones de la otra heroína de la derecha.
Que como él, también dejó la política y prometió no volver al protagonismo de primera línea, pero también como él, nunca rehúye de sus obligaciones y cumplirá tanto con su partido como con su país, eso sí, evangelizando a sus pupilos con metanfetamina católica y segregación en las aulas y mujeres pariendo aunque les pese. Y así España volverá a ir bien.  Y olvidará el 11M, la guerra de Irak, los regalos de bodas, los amiguísimos imputados y los papeles de Bárcenas.  Y volverán las fobias trasnochadas contra rojos, comunistas, gays, masones y judíos. Si no me creen repasen la historia. Encuentren el parecido: Hitler, Franco, Heisenberg, Aznar. Qué más da. Todos son clones, hijos del Brasil y la genética de Mengele, personalidades rectas y responsables que van perdiendo los escrúpulos conforme rozan el poder hasta que la locura trastorna sus cabezas. Y contagian a medio pueblo.


Que la chapa os acompañe…
 
YeyéMachine Chapas