Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

martes, 9 de julio de 2013

A dedo


Directores de la escuela pública. A dedo.
Políticos, ministros, presidentes. A dedo.
El poder judicial. A dedo.
Directores de casi todo, público o privado. A dedo. Tráfico de influencias legalizado a través de procesos de selección que dejan amplio hueco a puntuaciones subjetivas. 

Es el corazón de la #MarcaEspaña, el latir del movimiento anoevolutivo de este país. Dice mi abuela, tan roja como Carrillo pero no tan lúcida, que incluso Franco, además de lealtad, exigía altos de niveles de formación a sus ministros.  Hoy no importan los méritos, tampoco las actitudes o capacidades, ni siquiera valen las ideas. Sólo interesa que obedezcas al dedo corrupto. Si lo rozas, notarás que lo que parecen uñas pulcras no han podido deshacerse de los restos pringosos del tomate de tramas y sobresueldos. Hoy la política es el reducto de crudiculums sin inglés que llegan a presidentes de gobierno. Y los que allí no caben, en su mayoría por falta de vocación alguna, se destinan a la empresa privada, basurero de primos, sobrinos y parientes inútiles de la casta bipolítica. Que incluso cuando hay ERE siguen calentado la silla con sus culos, peludos o no, improductivos parásitos del trabajo de otro, ladillas anoevolutivas que nos sitúan cada vez más cerca del retroceso, que no del re(tro)greso.

http://soypublica.wordpress.com/2013/06/28/directores-elegidos-a-dedo-por-la-administracion/