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viernes, 28 de noviembre de 2014

Esperanza o Átropos




Átropos de la Casta.  Amaestra cachorros bajo el látigo de Grande de España. No toleró la soberbia de Gallardón. Permitió dedos corruptos hasta que la mierda rozó sus tacones de Condesa. Autoproclamada diosa del destino de su camada vigila el sacrificio de los vástagos rebeldes y ríe burlona al cortar la hebra del último corrupto, ajena a la necesidad del enfermo, al lamento del desahucio; sorda ante la música de los colegios de barrio. Olvidó a quién pertenecen las tijeras con las que gobierna. Subestimó la inteligencia de sus súbditos para cortar el hilo de un salvavidas que ya se hunde, allá, en lo negro del descrédito.


Fotografía: Tratamiento visual basado en el principio de la utilización de espectros de colores no visibles al ojo humano mediante la alteración de la luz RGB.

Fotógrafo: Alberto Cubas / fotoevento.org

Texto: Rita Relata facebook.com/RelatosMudos  / @RitaRelata

viernes, 31 de octubre de 2014

Rajoy o Saturno

Disculpas



Restos del festín asoman a su boca sucia; tarjetas negras y delicatessen, la oscura trama endémica de subcontratas fraudulentas. Orgía costeada con la pobreza de tres millones de niños, la dignidad de padres en paro eterno, el descanso de jubilados y los minúsculos placeres de todo un país. Saturno ha devorado el futuro de sus hijos;  también su odio y su profundo desprecio. Pide disculpas. Lo hace sin limpiarse la boca. Ojos en blanco, aterrado ante las pústulas del lado izquierdo de su rostro que manifiestan un  avanzado estado de corrupción. El veneno del pueblo comienza a lacerar su piel de cordero. A pocos meses de ser degollado. 

Fotografía: Tratamiento visual basado en el principio de la utilización de espectros de colores no visibles al ojo humano mediante la alteración de la luz RGB.

Fotógrafo: Alberto Cubas / fotoevento.org

Texto: Rita Relata facebook.com/RelatosMudos  / @RitaRelata

miércoles, 20 de agosto de 2014

Ellos también roban

El circo anoevolutivo continúa con un giro inesperado. El “Molt Honorable” Jedi del independentismo catalán confiesa su adhesión al lado oscuro. Baluarte de ética y moral con retazos de héroe antifranquista. Metáfora de independencia, de justicia galáctica para una nación catalana expoliada e invadida por el dedo corrupto del gobierno central.
Garganta profunda del furioso grito de España nos roba; ahora susurra que el ladrón era él, maestro de la evasión fiscal, arquitecto de una fortuna basada en la mordida del 3%, cimientos podridos sobre los que se ha construido el sueño de (casi) todo un pueblo (habrá que esperar al estreno del Episodio Final, previsto para el 9 de Noviembre, para saber si el casi retrocede a los niveles históricos del 15-20% o continúa su vertiginoso ascenso, situado según muchos en entornos superiores al temido 50%). Inspirador del renacer romántico de un sueño de independencia que conquista tanto a catalanes como a charnegos que apenas chapurrean su lengua adoptiva, excepto cuando unen su grito desgarrador en pro de la independencia; abuelo de una Diada que ninguna pupila podrá olvidar jamás, cuya puesta en escena nada tiene que envidiar al rodaje de “Star Wars”, donde parece que Pujol comenzó el entrenamiento para su papel estelar, por el que recibiría el Oscar al “Molt Honorable”, por su interpretación como político entregado a construir una nación mejor, un trabajo sólido, digno, creíble, pero sobre todo, ético, una rara avis en el entorno circense del parlamento.

Ahora confiesa. Mientras de Yoda aprendía la sabiduría de un Maestro Jedi, los secretos de la diplomacia, la oratoria, las debilidades del Consejo, pero sobre todo, el amplio conocimiento de la Fuerza, lo que le permitía leer mentes, incluso dominarlas; de Darth Vader le sedujo el lado oscuro, el poder, la ambición, la codicia del más, consiguiendo así perfeccionar hasta límites insospechados la hipocresía de la doble moral, del perfecto católico que amasa fortunas oscuras, del honorable político que gobierna a golpe de dedo corrupto, superando con creces a directores de la talla de Bárcenas o a guionistas tan encumbrados como los creadores de la trama Gürtel o del taquillero escándalo ERE, por cierto, a punto de estrenar su segunda entrega.
BricoChapas: YeyéMachine
http://yeyemachinechapas.blogspot.com.es/
Que la chapa os acompañe...


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domingo, 29 de junio de 2014

¿Mande?

Entre mundial, niña y trabajo me lo he perdido todo, noticias, redes, blog y hasta el vestido de la Leticia (Reina sin corona ni referéndum)Me conecto a twitter. Apenas contesto a un colega tuitero que nada procedente de la casta bipolítica podía sorprenderme, pincho un link y escucho unas declaraciones de la señora Botella:“…creo que la ciudad de Madrid ya está prepara para saludar al nuevo rey y esperamos que esos… esas  flores que hemos puesto, esa ornamentación…, y eh… la ornamentación de las flores y de la bandera sea vista por muchísimas personas que nos van a ver desde todos los lugares del mundo”.  O he visto demasiados capítulos de “El Ala Oeste de la Casa Blanca” o el equipo de comunicación de doña Botella es un puñado de ineptos, o incluso teniendo un buen equipo y un discurso excelente, su incapacidad oratoria convierte impecables discursos en basura verbal.  

O es la Botella de España y ella misma se hace sus discursos porque yo lo vago; y lanza su oratoria digna de la Lola de España, que no de alcaldesa de Madrid, frases mal construidas, palabras torpes, redundantes, y de un significado tan limitado que asombra la valentía de exponerlo en público. 

Leo lo último de Gallardón. Uno de sus queridos hijos, (culos peludos todos ellos, de los que no tendrán que abortar nunca), ha tenido una pequeña colisión y se ha dado a la fuga escondiendo el coche en el parking de papi, con dos cojones, como la Espe.  No hay sorpresa, es una simple y clara consecuencia de su educación privada pero defectuosa, basada en la hipocresía de la doble moral donde la impunidad es elemento clave de su formación (ejemplo que practican sus progenitores con máximo esmero).  Leo el indulto al Guardia Civil Manuel Arbesú González que fue inhabilitado en 2013 por mofarse de una agresión sexual mientras la grababa con el móvil. Una profunda arcada me azota el estómago, casi vomito sobre el Ipad y tengo que correr al servicio. Me pregunto si este señor tomará sus decisiones solo o con los mismos zoquetes que asesoran a la Botella de España. La falta de sensibilidad de este indulto sorprendería incluso a las ratas.   Rebusco en la basura de realities y telenovelas pero no encuentro personaje más rastrero que el  Ministro de Justicia: un hombre que sólo puede engendrar varones es quién decide sobre el derecho de la mujer, un hombre que jamás se tendrá que enfrentar a dicha decisión es quién decreta cómo y cuánto son de legales los embarazos no deseados,  devolviendo las cuestiones del aborto al retrogreso de hace 30 años. Este señor ha tenido el cinismo de indultar a quien se le paga con dinero público por garantizar la protección de los ciudadanos y preservar la seguridad ciudadana, por prestar atención y auxilio al ciudadano, un Guardia Civil que debe su plaza al dedo corrupto de algún colega del PPartido de papi. Esto es ultraviolencia, de género y de profesión.  Pienso que superar la perversidad del machismo feroz con gafa de intelectual sólo lo puede hacer el bigote de Aznar. Me tropiezo con otra Perversión Política (verdadero significado de las siglas PP; incluso en esto de la casta bipolítica, los hay de izquierdas y de derechas). La lista de deshechos. El censo de mendigos. Para expulsarlos de la ciudad porque forman parte de mafias organizadas, porque los vecinos «no tienen por qué aguantar no poder entrar en un cajero o en los comercios, o ser molestados en plena calle», «la mendicidad no es una actividad permitida en Tarragona, ni una actividad legal…debería considerarse una falta grave porque afecta a la libre circulación de las personas y a la libre actividad económica».  Con dos cojones, otro más, corre la fiebre Espe. Me sorprende la desfachatez de estas declaraciones, la ligereza con la que asumen que la miseria del otro es merecida. Pero lo que más me sorprende es que asistamos a este circo anoevolutivo sin más reacción que unos millones de votos, que la mayoría siga depositando su confianza, la educación de sus hijos, su pensión, la salud y la justicia universal en manos de la casta oligárquica como si respondieran al ¿mande? de aquella generación de españolitos acomplejados, dominados por señoritos, franquistas y el cacique de turno. Españolitos, el sistema se merece un mazazo, no una colleja.



BricoJoyas: YeyéMachine

yeyemachine.blogspot.com.es



@Ritarelata
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miércoles, 14 de mayo de 2014

El amor en los tiempos del fútbol

Cuando Juanito ve un partido de su Atlético no puedes hablarle. Tieso como un GeyperMan en alerta con atuendo rojiblanco. Sufre, se come la pantalla, mojando ganas de gol en cerveza y cigarrillos apresurados, discutiendo tácticas, cambios, picando a madridistas en el chat de whatsapp con los colegas adictos al balón. 
Me salió del alma.  
  • Confía, le dije, este año es del Cholo y del Atlético. Qué coñazo de duopolio, que dejen algo a los demás, en fútbol o en política, qué país limitado.  ¡A muerte con el Atlético! Y alcé el brazo como si fuese a participar en la batalla por la justicia universal.

Me observó un segundo, con la sonrisa prepotente de qué absurda eres y volvió a concentrarse en el juego, sin quitar los ojos de la pantalla ni los dedos del móvil.

A día de hoy, (aunque con esto del fútbol y el euro y los designios inescrutables de sus extraños paralelismos, nunca se sabe), mis augurios no van por mal camino, si a principio de temporada había dudas, ya no las hay, se lo merecen, no una u otra, las dos.  Con el presupuesto más bajo de los cuartos de la Champions, cuatro veces menos que sus dos rivales. En la  final de las dos batallas. Contra los dos equipos más ricos del mundo. Ricos frente a pobres, poderosos frente a luchadores, dinero frente a esfuerzo y por encima de todo, Cholo.  

Pero ya en semifinales los colores me delataron. Sol se tiraba en el sofá, celebrando con carcajadas en cadena la euforia de mamá. - ¿Mamá? ¿Por qué te pones tan loca? Cómo explicarle el placer de aplastar al Bayern, de mandar a Guardiola y a las juventudes merkelianas  y su soberbia a su puta casa. Cómo explicar a un ser diminuto que mayor es el placer de la venganza cuánto más humillas, cuánto más odias.  Disfruté con la victoria del Atlético frente al Barça  y pese a la empatía que profeso a los obreros del fútbol, he de admitir, que ni de lejos, como la del Madrid frente al Bayern. Aún saboreo el regusto a adrenalina de aquel día y me relamo.
  • La familia rojiblanca de viste y calza, go to Lisboa, le dije a Juanito tratando de borrar el color blanco.
  • Sin Sol, dijo.

Y nos dimos uno de esos besos que se cuelan por dentro y avivan las ganas. La fantasía voló a Lisboa e imaginé vivir la odisea rojiblanca en directo. Estar con Juanito en uno de los días más grandes de su vida. El estallido de ilusión. Un día así combate cientos de semanas de rutinas, niños, obligaciones, de ser padre y no pareja. Go to Lisboa, escribió Juanito en el whatsapp de sus colegas adictos al balón.

Al día siguiente me encomiendo, como el Atlético, sin tregua ni descanso, rastreo páginas, webs comparativas, campings y ofertas de última hora mientras escucho una vez, y otra, y otra, y hasta una cuarta el disco de The Farewell Drifters, la última adquisición de la colección de estúpidos cedés de Juanito, a sumar a los más de 5.000 que acumulan polvo en las interminables estanterías habilitadas por casa. Con lo bien que se escucha y lo poco que ocupa Spotify, coño. Por fin tengo la reserva hecha.  Pienso en el milagro de quedarme preñada la noche de la victoria, y me juro que si gana el Atlético, me preño y es niño, se llamará Diego.

Escucho la llave de la puerta. Juanito me da un beso huidizo, señal de que barrunta algo que no me va a gustar. Se quita la chaqueta, saluda a Sol. Nos veo en Lisboa, atuendo rojiblanco, aunque corro el riesgo de que en el campo los colores me puedan y sea la única atlética que se desgañita animando al Madrid. Decido esperar a acostar a Sol para contarle la sorpresa. Imagino el subidón que le voy a dar. La alegría descarta la mala impresión del beso huidizo y desconfío de mi hormona.

Empiezo la gestión diaria de cenas, tuppers  y meriendas de mañana. Canturreo el menú en soprano de andar por casa. Entonces se acerca, me mira de soslayo. Con la voz a rastras, como sin pilas, me dice que uno de los colegas adictos al balón tiene otro colega en Lisboa, que les deja la casa, va a ser una paliza, no hay sitio para todos, es mejor que sólo vayan ellos, los chicos, y… es posible que... Esther, aunque no es seguro, se apresura a aclarar. Y como en el cuento de la lechera que le leo a Sol, Lisboa, el disfraz rojiblanco, el hotel, la tripa para Diego, todo se desmorona con lento caer; sin embargo, veo nítido el beso de euforia, el momento más feliz de su vida, en sus labios, no en los míos.
La mayor alegría de Juanito, en su piel, entre sus pecas, y quien sabe dónde más si las copas y la alegría y el momento y el pasado y el presente, todo se junta en un coctel de euforia, debilidad, ganas contenidas y quién sabe qué más y quién quiere saberlo. Me veo inclinada en el hueco de la escalera, tirando su ropa metida en bolsas de basura como los personajes de Cuéntame.  


Cocino, ya en silencio. Conecto la radio para distraer la ira. Escucho las declaraciones de Rajoy ante la pregunta de la situación del país: el 2014 es mejor, dice. Cierto es que con final española lejos queda aquel abismo así en el euro como en el fútbol del 2013. Pero autónomos, curritos, jóvenes, universitarios, médicos, pacientes, profesores, y todos los escupidos por crisis de  bulimias macroeconómicas,  sólo divisamos brotes verdes en el campo de fútbol. Y no serán para todos. Anulo la reserva y por fin reacciono. Que le den por el culo peludo a Juanito, al Atlético y al Cholo. Como si en esta sociedad de a dedo importasen algo los méritos.

Me acerco a Juanito. Pobre iluso, le digo, será décima y será blanca. Te vas con cinco energúmenos del Madrid, y la sosa de Esther, que cuando acabe el partido dirá que le ha sentado mal la cena y a dormir. Lisboa va a estar tan abarrota que va a estar complicado encontrar dónde ver el partido como a ti te gusta, con tus pequeñas manías de cincuentón. Pero no te preocupes, cariño,  pese a las masas, a la derrota y a tus colegas madridistas, disfrutarás el viaje. Lisboa es una ciudad maravillosa.


miércoles, 16 de abril de 2014

Exposición Completa: "El ojo tuítico: una reflexión fotuitgráfica"

Serie Crudiculum


























Política e instituciones
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Sociedad




Autora: Meriem Lahbabi Rogmann
 Curso de Publicidad y RRPP (Facultad de Segovia)


Autor: Juan Manuel Llorente
1º de Publicidad y RRPP (Facultad de Segovia)




Próximas Exposiciones: 
14-30 Abril 2014: Palazuelos de Eresma Salón Escénico (12-14 horas de lunes a viernes)
12-23 Mayo 2014:  Carbonero El Mayor: Ayuntamiento  (9-15 horas de lunes a viernes)
2-13 Junio 2014:  Cantalejo: C.Cultural Recepción de visitantes  (18-21 horas de lunes a viernes)
             23 Junio-4 Julio 2014:  El Espinar: Ayuntamiento  (9-13 horas de lunes a viernes)



Marzo 2014: Sala de Exposiciones de la Biblioteca del Campus María Zambrano de Segovia (Plaza del Alto de los Leones de Castilla s/n Segovia)
Octubre 2013. Centro Cultural Gloria Fuertes, avenida de Logroño, 179. Madrid
Link entrevista en RNEEl ojo crítico 11-10-2013 a partir del minuto 36:

@RitaRelata




jueves, 3 de abril de 2014

¿Quién teme al lobo feroz?



Ilustración: Esther Revuelta (estherrevuelta.blogspot.com.es)


Dedicado a todas ellas, las víctimas del acosador, de la erótica del poder o sencillamente del miedo y la necesidad de mantener el trabajo.




Fue una huida precipitada. Ni siquiera recuerda cómo volvió a casa. Fumaba mientras recorría el apartamento con paso nervioso, como una cucaracha limitada a una lata de angustia. Cuando se acurrucó en el sofá, el sol rompía con timidez la irrealidad de la noche convirtiendo el disfraz de valentía en rasguños de rabia, las verdades en tabús que nunca debieron ser pronunciados.  Cerró los ojos mientras sus agitadas pupilas de loca escudriñaban detalles incluso dormida. Presidentes, directores de marketing, jefes de producto, vendedores, artistas, todos volaban como buitres sobre el piercing de su ombligo. Hasta que el lobo feroz lo acarició y lo lamió hasta arrancarlo. Fue entonces cuando la jauría de perras destronadas, artistas envidiosos, compañeros que no perdonaron, todas aquellas manos lanzaron piedras mientras Juana corría con paso desbocado, huyendo del bosque de los egos y las sombras que cobija.
Ni aquel día ni nunca volvió a pisar la oficina. Tal era su pánico que se fue sin más, ni indemnización ni paro ni regalo de despedida.  El olor a madera de aquellas paredes de despacho, el contacto de la mesa aplastando su pecho desnudo, dedos ásperos bloqueando con fuerza su cuello mientras la penetraba por detrás; cualquier mota de cercanía habría supuesto la catástrofe final, el completo derrumbe del proyecto de mujer que apenas había empezado a trazar.  
Desde entonces analiza cómo pasó del desprecio a su cama. En qué momento pudo ver ternura en el jefe más sádico con el que había trabajado. Dirigía las reuniones como un cacique decide el destino de un puñado de siervos, disfrazado de estrella de rock, con chupa de cuero y John Smith, envuelto en humo de canuto que aspiraba como si en ellos radicase su inspiración, sin compartir su privilegio, aplastando el esfuerzo de muchos, menospreciando a casi todos, a ratos premiando a algún lameculos o seduciendo a novatas e incautas.

La música es casi una condena cuando suenan los discos malditos, como si su eco llamase a los fantasmas, acuden imágenes desordenadas que dormitan en la memoria humillada de Juana, el frío de las rejas clavadas en su espalda del cierre de algún garaje solitario, las manos de lobo feroz dirigiendo su cabeza, arriba, abajo, los dedos clavados en su cráneo, más rápido, el viscoso semen salado en su garganta.  El agujero de una patada en la puerta de su apartamento. El lobo feroz levantando su mano con el casco de la moto, estrellándolo sobre su cabeza, gotas de sangre caliente que aún manchan sus mejillas. No puede evitar el vómito, ni limpiar su lengua y enjuagar la garganta con la esperanza inútil de borrar el sabor de lo indigno mientras siente el dolor de la mutación de mujer a cucaracha atrapada en una lata de angustia. Fumando. Barriendo. Limpiando inexistentes motas de polvo que no pueden eliminar la mancha tatuada en su interior. Cómo pudo aceptar noches de hoteles de ensueño, disfrutar cenas de lujo o consentir regalos de amante caprichosa bajo sábanas de seda. Cómo pudo mantener la mirada firme frente a la esposa ignorante, los hijos inocentes, la única isla donde sus habitantes desconocían la existencia de la nueva amante del marido, el padre. Cómo pudo dejarse arrastrar por la erótica del poder perdiendo su propio significado, su identidad de mujer íntegra, implacable ante babosos, pelotas o lameculos. Cómo no percibió el acoso, la manipulación calculada, la encerrona final hasta que le entregó lo único que quería. No era amor. Ni tan siquiera fue follarla. Nada más que contar hasta el último detalle de cómo se había follado a la nueva, sólo engordar su ego ilimitado, tan ligado al poder como a su pene laxo,  ya en el paso de miembro maduro a inútil pellejo de viejo verde.  Otra novata más que reinaría hasta que llegase el nuevo fichaje, siempre joven, siempre bella, unas veces inocente y sumisa, otras guerrera; rubia o morena, eso daba igual. 

Desde entonces Juana dejó de ser. Desapareció. Desapareció incluso de la agenda de los móviles de todos los contactos de profesión. Como si el viento se hubiese llevado a la joven promesa, a los cotilleos de pasillo y cocina que condimentaron el caldo de celos y envidias en el que la cocinaron hasta llevarla a la ebullición previa a la crisis nerviosa.  Juana lleva casi ocho años recluida en aquella otra ciudad, sobreviviendo entre extraños. Recorre calles anónimas, quizá buscando a otros solitarios que como ella necesitan vivir escondidos. Con la desconfianza pegada a su coño y a su piel ya casi herméticos al roce. Desde entonces busca trabajo. Pasan los años y su proyección profesional se convierte en crudículum de talento en desuso. Pero todos dicen. Todos agobian. Está harta de oírlo. Si no estás en la red estás muerta.  
Y Juana ya ha estado muerta una vez. 
Hay días en que aún transita por la senda de los zombies, como si los huesos y el polvo de espectros antiguos reclamase los restos de lo que quedó de ella tras ser devastada por todos, las zorras, el lobo, las víboras que serpentean los círculos de poder. Volver a esa especie de alzheimer de recuerdos desperdigados entre senderos que recorrió con andar ingrávido, arrastrando huesos que pesaban como molinos de piedra, la piel acartonada incapaz de percibir la caricia del viento en las mejillas. Lo cierto es que volver a la senda donde dormitan los zombies le aterroriza mucho más que el rastro virtual del lobo feroz.  Pero Juana no puede estar en el mundo digital, necesita seguir escondida y las redes son públicas, cotillas, indiscretas.

Juana toma café cuando recibe la llamada de aquella ex compañera a la que un día estuvo muy unida, y se lo suelta, a bocajarro, le han echado, al cerdo cabrón, sí, ayer mismo, dicen que ha sido por un lío de faldas, parece ser que alguien le ha acusado de maltrato, como te lo estoy contando, sí, qué fuerte, unos dicen que pegó una paliza a una puta en no sé qué fiesta, otros dicen que  intentó abusar de una artista a la que acaban de fichar. Dicen que la policía le fue a buscar la oficina. Sí. La puta, la artista o el manager, qué más da, por fin alguien ha tenido cojones para denunciar a ese cabrón.

Cuando cuelga le invade una extraña calma de propósito cumplido. Venganza que sabe a fruta y refresca una garganta quemada con ácido de abuso no confesado. Por un instante, Juana cree en el destino o tal vez en la justicia divina.
Abre una cerveza. Debe celebrarlo. Debe volver a ser visible.  Sabe cómo se hace.  Su padre se lo ha explicado mil veces, cada vez que viene de visita, como la niña a la que hay que cuidar. La niña resuelta a la que todos los meses le falta dinero para llegar a final de mes. La niña inteligente de los idiomas y las buenas notas que sigue sin trabajo. Su bien más preciado. Su princesa. La misma que arruinó su carrera en el momento exacto en el que se abrió de piernas ante su jefe. Ni tan siquiera un caballero. Un señor elegante que pudiera despertar la admiración de su niña hubiese sido quizá perdonable. Un tipo chulo, ridículo; un absurdo. Un nuevo rico con pinta de paleto. Un viejo que podría ser compañero de instituto de su propio padre. A veces percibe trazos de vergüenza en los ojos de su padre, la culpa de haber engendrado a la doncella que destrozó el cuento cuando se dejó seducir por el lobo feroz, y Juana baja la vista, incapaz de afrontar secuelas de desilusión.

Juana se conecta. Toma la precaución de abrir los perfiles con su apodo familiar, tan distinto a su nombre, jamás revelado en su entorno laboral. Tarda varios días en unirse a Facebook. Esa red que ha considerado casi demoníaca, hervidero de cotillas en el que tantos publican su intimidad y los amigos virtuales evalúan con me gusta o no me gusta. Y comentan. Y están. De alguna extraña manera se comunican. Le invade cierta prisa. Acaso buscando el rastro del lobo feroz. Para observar su caída.  Saborear una venganza casi tan deseada como el hijo que ya no tendrá, añorada cada noche, tras pensamientos envueltos en humo de autoestima calcinada.

Teclea su nombre, su apellido; reconoce  la soberbia en su foto de perfil. Percibe un frágil temblor en los dedos. La respiración se concentra, como paralizada. La foto no es actual, debe de tener 20 años. Pobre diablo, Juana sabe que la vanidad le impide exponer su vejez, lee el comentario con detenimiento. Habla sobre artistas hipócritas, falsos compañeros, pelotas y ladillas que desaparecen con el cargo. Dolido, resentido. Ese jefe energúmeno, acosador, el maltratador, la bestia feroz. El cerdo cabrón que ha vivido a golpe de sueldos y bonos que abrazan el insulto, comprando sexo y lujo y casas para olvidar la mala sangre de que ni su hijo le quiera.  Ahora se queja desde el único asiento donde hay hueco para él, la herramienta de falsos amigos, reflexiones de solitarios, parados, marcas, empresas, parientes lejanos, juegos o páginas que te gustan o ya no te gustan.
   
En la vida real no hay lugar para él. Ya nadie pagará porque su culo sádico y peludo ocupe el sillón de presidente. Su gloria murió con su último abuso. El lobo feroz hoy sólo es un viejo humillado, alguien que se creyó tan poderoso que confió en no caer. Nunca.  

Y Juana sonríe, salta, se agarra la falda y canturrea con aire cínico ¿quién teme al lobo feroz?, la, la, la, la, la, la, ¿quién teme al lobo feroz?, la, la, la, la, la… dando rápidas vueltas sobre sí misma, como de niña, cuando aún era la princesa de papá y respiraba el orgullo de sus ojos. 

martes, 18 de marzo de 2014

Muestra obras presentadas al I Concurso fotuitgráfico organizado por la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación de la Universidad de Valladolid y la exposición "El ojo tuítico, una reflexión fotuitgráfica"

Soñar

El querer algo por muy imposible que parezca no debería quitarte las ganas de conseguirlo, ni la sonrisa por el esfuerzo realizado.



Cerradura

Lo importante no es la apariencia que tenga lo de fuera, sino todo lo que guarda en su interior.


Autor: Roberto Rodriguez Pérez
 Curso de Publicidad y RRPP (Facultad de Segovia)



¿Existen momentos insignificantes?

Saber esperar es importante, estar preparado lo es aún más, pero aprovechar cada momento, es vivir...



Ahora

Es momento de vivir, de respirar, de soñar, de sentir, de cambiar, ¿te atreves?. Tictactictac...


Luminoso día

Porque cuando no luce la luna, la bombilla encendida es sinónimo de gasto, no de tener una idea.

Autor: Juan Manuel Llorente Hernández
 Curso de Publicidad y RRPP (Facultad de Segovia)



Marzo 2014: Sala de Exposiciones de la Biblioteca del Campus María Zambrano de Segovia (Plaza del Alto de los Leones de Castilla s/n Segovia)
Octubre 2013. Centro Cultural Gloria Fuertes, avenida de Logroño, 179. Madrid
Link entrevista en RNEEl ojo crítico 11-10-2013 a partir del minuto 36:

@RitaRelata