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lunes, 19 de diciembre de 2016

Amor iletrado

Ilustración by Gema EnRuta
No era el mar, pero se le parecía lo suficiente como para convertirse en sirena de agua dulce y disfrutar de su nuevo amor.  Siendo sincera, dudaba de que su relación actual fuese amor, aun cuando se ajustaba mucho a la definición de la RAE: “sentimiento que nos completa, alegra y da energía”;  bastante más que la relación con su ex.  
Según la RAE su matrimonio  fue más parecido a la obsesión: “acción de padecer, afecto desordenado, apetito vehemente”; así que viviría lo que la RAE definía como amor, confiando en que el saber de los eruditos  anulase su irremediable tendencia a la unión sexual errónea.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 

martes, 6 de diciembre de 2016

Amor por el arte


Ilustración by Gema EnRuta

Espero que puedas perdonarme. La nota aguardaba a la mujer que aún dormía. Había cogido un día de vacaciones para disfrutar de su obra de arte. Suya desde ayer,  tras años de ahorros y renuncias. Quería deleitarse observando cada detalle, colocarla donde más luciera, medirla, encargar una urna a medida. Al despertarse leería la nota. Primero supondría que el hombre se había enamorado de otra, que querría dejarla. Sería al llegar al salón cuando contemplase su lámpara, su obra de arte, pieza única y de incalculable valor sentimental, hecha añicos.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 

lunes, 21 de noviembre de 2016

Un lugar en el cielo

A Matías Andrade

Ilustración by Gema EnRuta
Sigo observando mi trocito de cielo a través del descosido que terminará abriendo la tienda de campaña en dos, me mantengo a un palmo del profesor de Homs, si me descuido un poco otro desgraciado ocupará el hueco, por incómodo o húmedo que sea. Calculo las dimensiones de mi parcela celestial, podré llevarme una cama y una librería y hasta puede que me quepa un pequeño escritorio. Le pondré unas plantas, las flores me dan alergia y lo tendré bien limpito de nubes.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 



viernes, 18 de noviembre de 2016

Transformers

Ilustración by Berta Aguado
La camisa de seda, el pantalón de corte masculino, el zapato de charol abotonado, el bolso grande de marca donde mezclas la agenda electrónica, los sueños literarios y la merienda de Sol. Los labios rojos. El pelo recogido en un moño bajo, no tienes ni tiempo ni arte para alisarlo. Repasas la presentación mientras saboreas el café, disfrutando del único momento de soledad del día, despacio, prolongando los minutos de calma hasta que escuchas a Juanito caminar por el pasillo. Os cruzáis y te muerdes la lengua. Has aprendido a no dar los buenos días. A no preguntar qué tal has dormido. A esas horas el silencio es el único rincón donde evitar grietas casuales.
Asumes el atasco con cabreo sumiso y callado, como la última derrota de la izquierda,  con la ingravidez del imbécil que no entiende que sea el partido de la corruptonomía quien consiga sacar al gobiernonato de la incubadora.
Expones tranquila, argumentas las dudas del cliente con el aplomo de la experiencia. Comes en veinte minutos. Respondes un mail, otro, otro, otro. Calculas un presupuesto, avanzas la presentación de mañana. Necesitarías un par de horas más para terminarlo pero es el tiempo de Sol.
En la puerta del colegio te ves ridícula con tanto glamour. Pareces una señora que vive en Conde de Orgaz, o en el Viso, cuya sirvienta se ha sentido indispuesta y no ha podido ir esa tarde a por la niña. Pero eres otro tipo de madre. Tu hija va a un colegio público y vives en San Blas. (Sin que sirva de precedente confiesas que Juanito tenía razón). Ahora tienes puertas con picaporte y pestillo, ya no recurres a la silla para evitar entradas inoportunas de Sol cuando robáis sexo exprés a su dictadura filial y habéis conseguido erradicar los pelos de la gata en las sábanas. Incluso han terminado las discusiones con Juanito por el dominio del retrete, puede relajar su esfínter tanto tiempo como desee en su cuarto de baño; ahora tenéis otro baño de chicas. Y aunque se podría calificar al salón presidencial como lo mejor de la casa, ese elemento que otorga al piso una estrella más que al anterior no es otro que el de tener dos baños. Y aire acondicionado. En los tiempos del cambio climático puede suponer la única manera de sobrevivir a los 44 grados de calor adulterado.
En casa sustituyes el charol por las zapatillas, la camisa por la chaqueta raída y el pantalón de corte masculino por una malla de algodón. Abandonas la sonrisa de cliente enmarcada en rojo y adoptas el recogimiento de la paciencia, los deberes, el escuchar mamá unas quinientas cincuenta veces cada tarde. Te disfrazas de Peter Pan, viajas con Sol al centro de los cuentos, la risa te nace del estómago, rebota en las paredes del salón y pintáis las puertas de la casa con los colores del arco iris.
Ahora planificas dietas equilibradas. Preparas cenas y comidas del día siguiente. Lo compaginas todo con un trabajo indiferente a tu jornada laboral. Contestas un mail, otro, otro, otro, envías la petición urgente para ayer y te llama el cliente. Sol grita su interminable retahíla de mamás, le haces un gesto para que se calle y te contesta con un portazo que desconcha un trozo del verde del arco iris. Cierras la puerta del despacho mientras el cliente te pregunta si estás en la oficina. Retomas la sonrisa profesional, ahora difuminada en rojo descolorido de ama de casa, y mientes, no, no estás en la oficina, acabas de salir de una reunión. Mientes con la misma naturalidad con la que le respondías a las dudas de esta mañana. Te recuerdo que mentir perjudica a tu salud, afecta a tu autoestima y eleva los niveles de ansiedad. Rehaces la vigésimo novena versión del ejercicio de internacional. Revisas las previsiones y las envías. Tarde, como siempre.
Detrás de ti suena un estruendo que dispara el ritmo de tu corazón que ya de por sí deambula entre viajes de adrenalina y borracheras de estrés. Deberías tener en cuenta que el infarto se ha convertido en la primera causa de muerte entre las mujeres españolas. A tu espalda la estantería recién montada se parte en dos, se resquebraja como la izquierda y el PSOE.
Te miras al espejo. Los cabellos ordenados en el moño bajo de esta mañana se han disparado en una especie de pelusa frita. Los ojos caídos, llorosos de cortar cebolla. Y un dolor de cabeza tan intenso que te parece vislumbrar la hinchazón de tus sienes en la imagen que retiene el espejo. Te observas buscando a la mujer moderna y te encuentras un esperpento de igualdad y conciliación familiar, una mujer transformer que sobrevive a la falacia del sistema con disfraces y un poco de droga. Te tomas un espidifen y te fumas un cigarro suavemente aliñado.
Escuchas las llaves. Sol se abalanza al cuello de Juanito, papi, papi, ya estás aquí, y se revuelca de alegría, parece un cachorro recién adoptado. A ti te dirige un leve movimiento de cabeza. Le preguntas qué tal. Te contesta con monosílabos, molesto, como el adolescente que responde a la pesada de su madre cuando le pregunta cómo le ha ido en el instituto. Te sientes un mueble desorientado que no encuentra su sitio en el nuevo piso de San Blas. Esperas en el pasillo a que te pregunte por tu reunión, o que te diga que ha sacado 30 segundos para leer tu microrrelato de 100 palabras. Cuando te das cuenta Juanito ha cerrado la puerta del baño, su baño, y sabes que puede tardar todo el tiempo que quiera. Te has hinchado de apatía conyugal, ahora eres un globo, un globo pesado, sólido, alicatado a los muros del hogar  y le gritas a través de la puerta que la estantería se ha reventado. Te lo dije, le sueltas. Y le recuerdas que no tuvo razón en el empeño del bricolaje, que nunca se le ha dado bien descifrar el lenguaje imposible de las instrucciones, ni elegir el tornillo correcto. Ni a ti, ni a él. Pero tú lo sabes y lo asumes. Otros no. Continúas expulsando escupitajos de displicencia herida hasta que te vacías. Ya no eres un globo. No eres sólida. Eres el zumbido molesto de una pareja incómoda. Cualquier psicólogo te diría que lo peor que puedes hacer es soltar toda tu rabia y tus reproches ametrallando a tu pareja a bocajarro.   
Le dices a Juanito que se ocupe de que la niña cene, que vas a escribir. Te sueltas el pelo, colocas tus rizos en sintonía con tus sueños literarios.
Abres el archivo. Lees lo escrito. Eres consciente de la mierda que lees. Borras todo y sólo dejas el título. La página en blanco. Tu cabeza en blanco. Tus dedos en blanco, inmóviles en el teclado, quizá esperando la magia de la inspiración que hoy no susurra leyendas intemporales. Desistes y te centras en corregir y reescribir el último microrrelato. Planificas el calendario de contenidos del blog. Buscas información sobre editoriales para autores noveles, autoedición, crowdfunding. Vuelves al título, a la página en blanco, a los dedos inmóviles. Te levantas de nuevo. Aliñas otro cigarro. Cuando regresas al estudio observas la estantería reventada. Podría considerarse incluso una obra de arte, metáfora de consumismo estéril,  ironía de un saber que sí ocupa lugar.
Sus páginas te susurran la hazaña de Juanito y cuentan como por amor ha movido uno a uno los tomos de la enciclopedia interminable. Cuatro veces, libro a libro, peldaño a peldaño, de un piso sin ascensor a otro, hasta llegar a San Blas, donde sí tienes ascensor pero no hay sitio para la Espasa. Y otra vez, uno a uno, Juanito repite la hazaña y baja los tomos al trastero junto con los estúpidos cedés esperando inútilmente otra estantería que los adopte. Decides que ha sido ese despliegue de amor volcado en la Espasa lo que ha consumido los escasos recursos de Juanito en las cosas del querer. De repente la odias, la regalarías pero nadie la quiere, la quemarías, como libros prohibidos por la invasión tecnológica

9ª Entrega de "Los Mundos de Rita" by


lunes, 14 de noviembre de 2016

Al otro lado

A la abuela Sole
Ilustración by Gema EnRuta
Al otro lado de la ventana suceden cosas de otro mundo. Ayer mi hija Marisol besó a Paul Newman con devoción de amor platónico mientras su marido bailaba con Ava Gadner dejando caer las puntas de los dedos sobre el culo de la actriz. Maruja, tan puritana ella, se ciñó un sombrero con velo que le cubría medio rostro, entró a hurtadillas en el bingo de Alcalá y pidió dos cartones y coñac. Y hoy una morenaza de aúpa se pasea por la Gran Vía, abrazada a mi Manolo, enfundada en un abrigo de visón como el que el pobre hombre prometió regalarme antes de morir.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 

miércoles, 26 de octubre de 2016

Triunfo doméstico

A Noelia Casas

Ilustración by Gema EnRuta
Cuando se prendieron las cortinas de la cocina mamá nos sacó del piso a empujones,  corrimos escaleras abajo repitiendo por favor por favor mamá no te mueras. Al fin salió con el perro en brazos. La vendaron como a una momia.  Llamó a papá; él se negó a creerlo, convencido de ser víctima de otra de sus bromas macabras. Papá llegó tarde, aún incrédulo: -Noelia, no me tomes el pelo, quítate los vendajes -.  Mamá levantó el vendaje y papá apartó la vista, cediendo a la vergüenza y el susto. El triunfo iluminó los ojos tristes de mamá y cierto deleite maléfico al verle arrodillado ante una heroína.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 


martes, 11 de octubre de 2016

El día del fútbol

Con cariño, para Aitor y Txambri
Ilustración by Gema EnRuta
Poco antes de que los domingos fueran amargos días de soledad, le molestaba encontrarla sin peinar, en bata, contoneándose con sensualidad de robot doméstico. Cortaba verduras, descongelaba carne, cocinaba, dejaba caer que tenían que comprar esto y lo otro, llamar al médico, hacer no sé qué papeles del seguro, con un torpe plural mayestático que sonaba a reproche, o le proponía ir al cine, o montar en bici: -- venga hombre, que hace una tarde estupenda-. Como si no la oyera, mantenía su atención en la pantalla, en la contra de Griezmann. Qué mujer tan terca, pensaba, nunca entenderá que el domingo es el día del fútbol.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 


lunes, 12 de septiembre de 2016

Los beneficios de la lectura

Ilustración by Gema EnRuta

Cuelgan de las cuerdas de la del quinto, comparten pinzas con el fervor enfermizo de su hijo por la camiseta de Ronaldo, con las bragas deformadas por la celulitis de Pilar, con el calzoncillo de su marido; pobre Pilar, ni frotando consigue anular el perfume de otra. 
Pilar me grita desde la ventana: – Rita, cariño, son tus relatos. Ya me explicarás qué hacían en la basura. Los he leído todos, -¿Y sabes?, se toca la sien con el dedo índice: -Algo se ha despertado aquí dentro-. Baja la voz, me confiesa que tiene un plan y me pide que lo escriba, pero no antes de que todo termine.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 

martes, 19 de julio de 2016

PLAGA TECNOLÓGICA

Ilustración by Gema EnRuta
Desde el otro lado del planeta se divisa la nube de datos. El estallido del Datacenter con mayor capacidad del mundo se produjo hace un mes. Millones de bytes, mapas binarios, pixels y una amalgama de códigos, virus y mallwares han invadido la atmósfera. Todo lo pudren, no sobrevive ni el plástico.  El número de víctimas es incalculable.  Los medios lo han bautizado como plaga tecnológica. Los gobiernos han cortado la red y han requisado todos los dispositivos con conexión. Los más ancianos imparten talleres analógicos, enseñan a los nativos digitales a usar la radio o el teléfono de rueda. Correos está colapsado.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 
+info: escueladeescritores.com/concurso-finalistas-rec-2015/

lunes, 11 de julio de 2016

GOBIERNONATO

Ilustración by Esther Revuelta

Del lat. gubernāre, y este del gr. κυβερνᾶν kybernân; propiamente 'pilotar una nave'. Del lat. non natus 'no nacido'.
  1. Parto prematuro del primer embarazo por inseminación multipartidista.
  2. Embrión neonato del pluralismo político cuya única vía de supervivencia será el pacto democrático, (a fecha en vías de desarrollo y con dudosas garantías de éxito).

 Ilustrario, enciclopedismo de ciertas certezas by Esther Revuelta y Rita Relata
Ilustración: Esther Revuelta / Texto: Rita Relata

miércoles, 15 de junio de 2016

Viaje de negocios

Ilustración by Gema EnRuta

El agua espantaba a las avispas escondidas bajo las hojas,  hasta las ranas me dejaron solo,  casi ahogado entre la densa vegetación, sudando y con un picor insoportable recorriéndome el cuerpo.  Continué inmóvil hasta verle salir.

Se despidieron con un beso mientras el hombre aplastaba su pezón entre los dedos. Aguardé hasta que mi mujer cerró la puerta.  Fue tan fácil como matar una mosca.  Lo leí en el periódico, tras la inmunidad de una coartada imbatible. Mi mujer me recibió con su calidez habitual. Parecía la misma de siempre. Le aplasté el pezón entre mis dedos. Me cogió de la mano y me llevó al dormitorio. Fóllame, susurró.

Obra  elegida en el II Concurso de microrrelatos eróticos "DSS",  formará parte de la antología Microrrelatos eróticos (Diviertesex)



lunes, 30 de mayo de 2016

CORRUPTONOMÍA

A Rafael Blasco, 
Consejero de Solidaridad y Ciudadanía de la Generalitat Valenciana (Junio 2007- Junio 2011)
Ilustración by Esther Revuelta
Del lat. mediev. oeconomia, y este del gr. οἰκονομία oikonomía, de οἶκος oîkos 'casa' y νέμειν némein 'distribuir', 'administrar'; cf. lat. oeconomia 'disposición de una obra literaria'. Del lat. corruptio, -ōnis.

1. f. Ciencia que estudia los métodos más eficaces para engordar la riqueza de la élite mediante el empleo de  la insolidaridad como principio legalmente establecido.

2. f. Algoritmo secreto de la riqueza mundial: el 0.7% de la población goza del 50% de los bienes; el 99,3% restante suda por un 0,7% del otro 50%.

3. f. En las organizaciones, actualmente plaga en las públicas, práctica consistente en esquilmar los bienes comunes en beneficio directo sobre la economía de bolsillo “propio” y/o “de cuñado”.

Ilustrario, enciclopedismo de ciertas certezas by Esther Revuelta y Rita Relata
Ilustración: Esther Revuelta / Texto: Rita Relata

martes, 17 de mayo de 2016

Hijo de dios

Ilustración by Gema EnRuta
Es como sale mejor. Sin defectos congénitos ni riesgo de enfermedades genéticas. Puedes elegir el color de ojos, el tono de piel y hasta si quieres pelo liso o rizado; el sexo por descontado. Es la técnica más segura que existe, o ¿vas a condenar a tu hijo al dolor y a la más que probable enfermedad de tu mala herencia?  Pero mujer, que no te afecten todas esas memeces de jugar a ser dios.  Si además de parir un bebé sano, a ti te hace feliz que  sea niña y pelirroja;  la verdad, no alcanzo a entender la gravedad del asunto.

martes, 3 de mayo de 2016

Disney

Ilustración by Gema EnRuta

A la infanta Cristina

Las palabras que ha aprendido por la noche han ido tejiendo una manta muy especial. Fabricada con lana original de hada madrina y bordada por delicados dedos de bellas princesas (felizmente casadas con apuestos príncipes de vocación valiente)). Cuando llega la noche se protege con la manta de finales felices y se siente tan segura como en brazos de papá. Pero sus extremidades crecen a mucha velocidad, y cada noche le cuesta más tapar todo su cuerpecito. Esta noche hace un frío terrible y se desvela al comprobar cómo de tanto estirar la manta se ha deshilachado por completo, dejándola desnuda, perdida entre retazos de cuentos rotos. 

jueves, 21 de abril de 2016

Extinción

Ilustración by Gema EnRuta


A Alfonso Fernández Burgos.

Cada vez que le hablaba del último sobre rechazado, Ernesto se diluía, como un final de cuento no escrito. Apenas quedaba el contorno borroso de las letras de su nombre. El escritor en vías de extinción. Cuando la cura parecía imposible, resucitaba.  Escribía, tachaba y reescribía. Una y otra vez. Hasta que en el sobre 1.771 envió el manuscrito perfecto. Lo publicaron. Ganó premios. Llegaron los lectores, los contratos, las editoriales. Enfundado en la piel de gran autor volvió  a escribir. Le costó admitir que no igualaría la hazaña, no habría una segunda obra perfecta. Se extinguió sin preámbulos  ni finales forzados. Todo quedó en un título.

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jueves, 7 de abril de 2016

Historias de Otinoqui

Ilustración de Gema EnRuta
A mi tío Quino, Otinoqui.

Serán solo cien palabras.  A Otinoqui le escuecen los ojos. Necesita descansar. Come como un pajarillo; se tumba, cierra los párpados y habla con Pilar. ¡Invento del demonio!  Si alguien me hubiese dicho que la red sería mi compañera a los 96 años… ¡Mi querida Pilar, desde que tú me faltas es mi único escape!  Y ya me conoces. ¡Entregado!  Como me entregué a la República aun sabiendo que mis huesos  se pudrirían en la cárcel, o quizá peor. Al poco se levanta. Y continúa publicando pasajes de historia olvidada, donde un puñado de descendientes desperdigados reconoce  los orígenes de su propia historia.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 
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jueves, 31 de marzo de 2016

De Sleepy hollow al pacto deportivo

Fotografía de Alberto Cubas.
Perder la cabeza en algún breve espacio de tiempo es fácil. Unas copitas de más, un ataque de nervios o un mal cabreo. Esas cosas que nos hacen individuos imperfectos en continuo estado de involución, o de evolución, según el enfoque, si a pie del Ártico, o tumbado en tu sofá a un click del mundo. Perderla durante meses está siendo objeto de análisis y nadie tiene claras las posibles consecuencias.

Aunque viéndoles así, sin cabeza ni color, resulte casi increíble, ellos también son personas, y antes de perder la humanidad en el escaño de alguna institución corrupta, tenían la capacidad de hablar, pactar, dialogar e incluso disfrutar de los matices y colores que aportan otros. Así que, ¿por qué no?, hoy puede ser un gran día y he decidido cantarlo con Serrat.  Un libro es un pedazo de cultura, un diálogo con los personajes de la historia, un pacto con el escritor. Más aún cuando el libro habla de equipos, de tácticas, de aprender de los errores, de trabajo, y sobre todo, de mucho esfuerzo, con el único objetivo de anular al contrario.  La metáfora parece clara. La dedicatoria es rotunda, de Pablo Iglesias a Pedro Sánchez: “Es bueno empezar por lo que nos une. Un abrazo”. Y en un país que ejerce la responsabilidad del voto como quien elige los colores de su camiseta: a muerte;  o del Madrid o del Atléti, o de derechas o de izquierdas; el libro de “La Historia del Baloncesto en España” puede convertirse en salvavidas de Podemos y evitar una segunda cita en las urnas donde probablemente el sí podemos baje a segunda división con pocas probabilidades de repetir el milagro de su éxito.

miércoles, 24 de febrero de 2016

La viuda alegre

Ilustración de Gema EnRuta

Vivir a lo grande de los bienes gananciales,  enseñar su mansión del Viso en un reportaje del ¡Hola!, bajar las escalinatas del yate en Puerto Banús. Como la viuda alegre y ¡forrada! Ya queda poco. De dejase follar por su pene fláccido, fingiendo que le excitan sus caricias arrugadas o los besos con aliento a cadáver. Muy poco. Percibe…, ¿cómo decirlo?, cierta presencia, fría, aterradora. Se enjabona la vagina hasta que desaparece todo rastro del viejo. Continúa por los pechos. En el izquierdo nota algo que no tenía que estar ahí. Casi histérica palpa los bordes de un bulto, frío, aterrador.

Relatos en cadena, concurso organizado por la cadena Ser y la Escuela de Escritores. La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio) 
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jueves, 11 de febrero de 2016

La búsqueda


Ilustración Gema EnRuta
A mi hermana.

Subir de nuevo a la habitación y seguir buscando. ¿Qué otra cosa podía hacer?  Aquello era de locos. Tenía que estar allí. Estaba segura de haberlo dejado en el estante del sentido común. Buscaría y rebuscaría, sí, podía hacerlo durante horas, incluso días, pero todo sería inútil. La habitación era mínima, sus pertenencias se limitaban a lo esencial, lo cual hacía imposible no haberlo encontrado ya. Lo había perdido. No había rincón que no hubiera puesto patas arriba, lo había movido todo, ni un sola molécula de su habitación había quedado  sin registrar. Y no estaba, no había ni rastro del sentido de su vida.

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jueves, 28 de enero de 2016

Vejez repentina

Ilustración de Gema EnRuta

A mis padres.

¿En qué momento de la educación de su niña habían empezado a equivocarse? ¿Quién se había equivocado? ¿Los dos?, ¿ella? o ¿había sido él?  Las preguntas martilleaban su cerebro como un grifo mal cerrado por el que caían gotas de culpa, monótonas y desquiciantes. Mientras observaba a su niña a través del cristal,  llena de tubos y cables conectados a su cuerpo adolescente. Abatido, se arrastró hasta el baño de urgencias. Olía a orina y enfermedad. A viejo. Se lavó la cara y notó un dolor agudo en las muñecas. Se observó en el espejo. Se encontró con un anciano de pelo blanco, hombros encorvados y arrugas que surcaban las profundidades del dolor.

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miércoles, 20 de enero de 2016

GLOBALIZACIÓN

De global e -izar; cf. ingl. globalize.
1. f. Acción de globalizar; integrar la diversidad humana en una única especie manufacturada con garantía de multinacional.
2. f. Extensión del interés económico a un plano absoluto anulando toda preocupación de cualquier otra índole, incluso lo relativo a la supervivencia de sus propios nietos, quizá hijos.
3. f. Dictadura global del libre comercio; primer mandamiento de una religión basada en el consumo como ejercicio supremo de libertad personal.
4. f. Econ. Proceso por el que las economías locales y sus Gobiernos pierden el sentido y la autodeterminación. 

Bestiario, enciclopedismo para tiempos absurdos by Esther Revuelta y Rita Relata
Ilustración: Esther Revuelta / Texto: Rita Relata